DIVERSIDAD

DIVERSIDAD
""Comprometamonos a aumentar la conciencia sobre la diversidad cultural, tanto en nuestro propio país como en todo el mundo, de manera que reflejemos esta conciencia. Esta conciencia incluye el respeto por diferencias culturales, tales como idioma, vestimenta y tradiciones, las formas en que las sociedades se organizan a sí mismas, sus valores y religiones, y las formas en las que interactúan con el medio ambiente.""
Mostrando entradas con la etiqueta Eres precioso mi amado Olyad.... Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Eres precioso mi amado Olyad.... Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de mayo de 2009

MI PEQUEÑO DUENDECITO...

Érase una vez un país mágico en el que vivían hadas muy hermosas, unicornios voladores, toda clase de criaturas fantásticas, y cuando llovía en vez de agua caían burbujas de colores.
En este país había una pareja de duendes muy enamorados que se llamaban Julio y Nury, ellos deseaban tener un duendecito pequeño, así que fueron a hablar con su Rey-Dios. Éste era un majestuoso Sauce Llorón que para hablar con las criaturas de su bosque, movía sus ramas de un lado a otro haciendo que sus hojas al rozar contra el viento formasen palabras.

Como era el Rey-Dios, todos los habitantes iban a pedirle permiso y consejo de todos los acontecimientos importantes de sus vidas.
Nury estaba un poco asustada porque nunca había hablado con el Rey-Dios, pero Julipa le tranquilizaba diciéndole que si lo hacían pronto podrían tener a su pequeño duende con ellos, asi que se acercaron hasta la base del Gran Árbol quedando rodeados por sus ramas:
-Buenos días Mi Rey, venimos a pedir vuestro consentimiento para que nuestra familia crezca y tener un hijo-Dijo Julio.
-Ho...la....Gran Señor- Tartamudeo Nury mientras se escondía detrás de Julipa.
El Gran Árbol empezó a balancear sus ramas y ellos se quedaron maravillados ante aquel espectáculo:
-No tengáis miedo de mi (Susurraban sus hojas), pero desgraciadamente no puedo daros permiso para concebir un hijo puesto que ya he dispuesto todo para que os hagáis cargo de algo muy importante para mi.
-¡Pero nosotros deseamos un bebe!-Exclamo Nury angustiada al ver que su deseo no se iba a realizar.
-¿Y que es lo que tenemos que cuidar?-Preguntó Julipa intrigado ante aquella misión que les encomendaba su Rey-Dios. Una rama se agitó suavemente cerca de ellos:-Cuando lleguéis a vuestro hogar, lo sabréis.-Y dejó de moverse.

Los dos duendes se marcharon muy tristes y apenados por la respuesta de su Rey-Dios, se fueron a su casa que era el tallo de una amapola gigante ya que vivían rodeados de enormes plantas, cuando se disponían a entrar en su casa comenzó a llover, caían burbujas de todos los colores alrededor suya:
-¡Corre entremos en casa!-Le dijo Julio a Nury, tirandole de la manga.
-No espera, he visto algo extraño, ¡allí!-Señaló Nury, y al levantar la mirada hacia el cielo vieron una burbuja que era distinta a las demás, cuanto más se acercaba la burbuja al suelo más rara les parecía y corrieron hacia ella.
Era una burbuja grande y verde que se posó suavemente sobre los pétalos de una enorme amapola, ellos escalaron la planta para ver lo que había caído sobre ella y al llegar arriba se quedaron extrañados mirando el interior de la burbuja:
-¿Esta burbuja tiene algo dentro?-Preguntó Nury.
-Si, no distingo bien lo que es, espera me acercaré un poco más, respondió Julio.
Y al acercarse Julio, la burbuja se evaporó con un delicado PUFF dejando ver lo que tenía en su interior.
-Eso, esoooooo ¡es un bebeeee!
- Nury corrió a coger al bebé en brazos y lo abrigó con su capa.
-¡Es un pequeño duendecito!
-Esta era la misión que el Gran Árbol tenía para vosotros.
-Así que ya habéis encontrado al protegido del Rey (les dijo una voz a sus espaldas, era un gran unicornio blanco). Subid a mi lomo, tengo que llevaros ante Él.
Los tres subieron al unicornio que con mucho cuidado emprendió el vuelo y los llevó ante el Rey-Dios.
Nada mas llegar el Sauce Llorón comenzó a balancearse:-¡Ahhhh, mi pequeño!, acercádmelo que lo vea bien.
-Es un bebé muy hermoso y bueno.
-Nury retiró su capa y dejó al descubierto al pequeño que dormía tranquilamente.
-Este bebé se llama Olyad y es muy especial para mi, por eso os pido que cuidéis de el y que lo criéis como si de vuestro propio hijo se tratase, ya que yo aunque soy Rey sigo siendo árbol y no podría cuidarlo bien, ni darle todo el amor que necesita, ya que no tengo brazos para abrazarlo, ni labios para besarlo, y estoy seguro de que vosotros sois perfectos para esta tarea.Nury y Julio, comenzaron a llorar de alegría y a abrazarse al pequeño Olyad que se despertó, y al verlos tan contentos comenzó a sonreír como si supiese lo que estaba ocurriendo en aquellos momentos, y que esos duendes que veía tan felices iban a ser sus papas.
-No te preocupes mi Señor, así lo haremos y muchas gracias por confiar en nosotros y mandarnos este regalo tan precioso.Y se llevaron al pequeño a su casa y cuidaron de el para siempre y fueron la familia de duendes más feliz de todo aquel fantástico país.
Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado…

Este cuento es para ti, mi amado y esperado hijo Olyad.
Tus papas te esperan llenos de ilusión…